martes, 4 de diciembre de 2012

entre el amor y la muerte

Entre el amor y la muerte
Era una fría noche de invierno Eliana estaba sola en el hospital esperando ser atendida ya que venían en camino sus gemelitos, ella había decidido ponerles de nombre Gustavo y Luis. Ellos eran su vida, su adoración, y su única familia.
Así pasaron los años y cada vez Eliana los veía crecer más y más, terminaron primaria y luego secundaria y en un abrir y cerrar de ojos ya estaban en la universidad. Luis había decidido estudiar contabilidad y Gustavo ingeniería industrial, Eliana estaba muy feliz por ellos.
Llego el verano Eliana les había preparado una sorpresa, llevarlos a pasar sus vacaciones por 2 meses en una casa de campo. Al momento de llegar todos desempacaron y fueron a dar una vuelta por los alrededores de la casa, al paso de dos horas Elisa y Luis salieron y dejaron a Gustavo con su novia Spencer, a Rebeca el ama de llaves y a Juan el mayordomo.
Pasaron algunas horas y Elisa y Luis regresan y ven que en su puerta se encuentran dos autos de policía y ven a Rebeca llorando luego sale Juan y se va corriendo se le veía muy preocupado y en shock. Rebeca se acerca al auto y llorando les cuenta lo sucedido, habían matado a Gustavo en su habitación y también que trataron de comunicase con ellos pero el celular de Elisa estaba apagado y el de Luis estaba dentro de la casa. Elisa salió del carro y corrió lo más rápido que pudo, encontró a su hijo, la persona que había visto crecer estos últimos años tendido en el piso lleno de sangre, se apoyó en él y comenzó a gritar, luego de unos minutos entró la policía a retirar el cuerpo y los de peritaje a tomar huellas que les puedan dar pistas del asesino.
Al rato llegó Mía la enamorada de Luis y lo abrazó fuertemente ella tampoco no podía creer lo que había sucedido.
Luego de una semana la policía captura a los tres sospechosos Spencer, Rebeca y Juan. Inmediatamente luego de la captura llaman a Elisa y a Luis para que den sus declaraciones, ellos culpaban a Spencer de ser la autora intelectual del asesinato de Gustavo, Luego llevaron a todos a una sala y mostraron las pistas encontradas, las cuales eran un pañuelo con las iniciales S.M, un mechón de cabello castaño claro lo cual indica que Gustavo intento defenderse, huellas de sangre en el espejo.La mayoría de estas daban como autora del crimen a Spencer, pero no era pruebas suficientes y con respecto a Juan y Rebeca los dejaron en libertad ya que no había ninguna prueba que indique su complicidad en el crimen.
Un mes después, el juez dictó la sentencia la cual sería de treinta años de cárcel, como era de esperar Spencer no podía parar de llorar y gritaba al mundo entero que era inocente.
Un año más tarde Luis planeaba una sorpresa para Mía, un anillo de matrimonio, se lo entregaría en su cumpleaños. Llegó el día Luis se acercó a Mía con una sonrisa radiante, se arrodilló y le pidió que se casara con él, ella hizo una cara de disgusto y le dijo que NO. El se paró muy confundido, creía que sería la mejor sorpresa para Mía que él le entregara un anillo de matrimonio el día de su cumpleaños, él volvió a insistir y ella le dijo con un tono de desprecio:
-¡No! No me casaré contigo, no te quiero, no puedo creer que no lo notaras todo este tiempo ¿pero es que te volviste ciego? Siempre quise a Gustavo nunca a ti pero estuve contigo al darme cuenta de que eran hermano, lo siento.
Fue una sorpresa muy aterradora para Luis, un tiempo después llegó una carta de Mía con fecha de dos días antes para Luis que decía:
-Luis para cuando leas esta carta yo y estaré muy lejos, y no hablo de un lugar, solo te escribo para decirte todo lo que debí contarte ese día que me entregaste el anillo, el día de la muerte de Gustavo yo estaba ahí, yo sé quién lo mató, fui yo, lo que pasa es que si él no estaba conmigo no estaba ni estaría con nadie así que decidí, en vez de matar a Spencer maté a Gustavo, ya que si lo mataba a él, él ya no estaría con nadie en cambio si mataba a Spencer temía que Gustavo se enamore de otra persona, por eso al confesarte esto ya no tengo más remedio que matarme porque no quiero entrar ni pisar en la vida una cárcel.
Gustavo fue corriendo a la comisaría y les entregó la carta, lastimosamente ya no pudieron hacer nada, pero comenzaron investigaciones para encontrar el cuerpo ya sin vida de Mía.
Un tiempo después cuando todo el mundo creía que Mía estaba muerta, parecía que ya habían logrado dejar la tristeza a un lado, hasta que alguien llamo a la puerta, era una joven de cabello negro y lacio y llevaba un gorro morado en la cabeza, traía puesto unos aretes que tenían las letras S.M con un abrigo rojo. La joven ingresó a la casa caminando muy lentamente mientras todos la miraban extrañamente, esta joven levantó la mirada y todos quedaron despavoridos, Luis levantó la voz y dijo:
-¿Mía?
La joven le dijo:
-Sí soy yo, ¿algún problema?
-Creí que estabas muerta
-Es lo que quería que pensaran-de pronto Mía soltó una lágrima- Sólo lo quería para mí no podía dejar que me lo arrebataran, lamento mucho haberlos hecho sufrir pero ahora que saben que no estoy muerta correrán la misma suerte que Gustavo.
Mía sacó de su enorme saco una pistola, y no se sabe si están muertos o que pasó con ellos, pero Mía dejó en una hoja escrita con sangre y en grande:
-¡lo quería para mí!
Fin

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